Aprender a separar los residuos correctamente es el primer paso para contribuir al cuidado del medio ambiente. Clasificar materiales reciclables, orgánicos y residuos no aprovechables ayuda a reducir la contaminación y facilita los procesos de reciclaje. Con pequeñas acciones diarias podemos generar un impacto positivo en nuestra comunidad y construir una ciudad más limpia y sostenible.